jueves, 9 de febrero de 2012

Entrevista a la autora Almudena Villegas

Jueves, 9 de febrero de 2012. Con motivo del lanzamiento de Elaboración y exposición de comidas en el bar y cafetería, la más reciente novedad editorial de Ideaspropias, entrevistamos a su autora, Almudena Villegas Becerril, con la que ha sido un auténtico placer colaborar.



-Historiadora, especialista en dietética y nutrición, docente, escritora, creadora, gastrónoma, empresaria, cocinera… ¿Cuál es la definición con la que más se identifica?

Creo que la vida es bastante compleja como para intentar definirme con límites estrictos, mi trayectoria profesional ha estado plagada de aprendizaje siempre, y de búsqueda también, quizás por eso es tan heterogénea. Así que prefiero buscarme y buscar, seguir aprendiendo y participar activamente en este mundo de la gastronomía y de la historia, tratando siempre de encontrar salida a las miles de preguntas que me hago cada día. Al final, la pasión por el trabajo es en gran parte la medida de la pasión  por la vida, y me gusta ir abriendo campos, no estancarme, dejar un poco de espacio a la aventura ¡aunque sea intelectual!


-¿Qué aspectos considera más gratificantes del proceso de creación de Elaboración y exposición de comidas en el bar y cafetería?

Siempre es ilusionante empezar una nueva obra y saber que hay personas que confian en tu trabajo. Es la parte que me estimula al principio, con la punzada del pundonor de hacerlo bien. Por otra parte, y antes de empezar a escribir, estudio a fondo lo que quiero hacer, que en este caso era un índice muy concreto, para después ir montando las ideas y el conocimiento que quería transmitir. Escribir un manual de trabajo es una labor que me tomo muy en serio, porque tienes siempre la idea de que con él vas a ayudar a formar a personas, por lo que ha sido muy gratificante encontrar al lado de la editorial a estupendos profesionales, que han facilitado enormemente los momentos más duros con su experiencia y también con una dimensión humana que se percibe en el libro. Ha sido divertido incluso cómo a veces hemos contrastado puntos de vista opuestos con decenas de correos, tratando de convencernos mutuamente de cual era el mejor. Me ha gustado mucho tener en esa “lucha de las palabras”, por lo que Juan Ramón Jimenez clamaba: “Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas”.

-¿Destacaría alguna parte del manual en especial?

Me gusta especialmente el capítulo de las “elaboraciones culinarias elementales”, con sencillos platos como desayunos, bocadillos o platos combinados, y también el de “cocina saludable”. Hoy en día, los profesionales de la gastronomía tienen que saber cómo participar en ese estado de salud pública tan importante, que es cosa de todos. De que serviría, por ejemplo, cuidarse en casa, si en el bar donde desayunamos todos los días utilizan ingredientes de baja calidad o mal combinados. Comer bien y estar sanos deben ser aspectos compatibles, que debemos conocer todos. También me parece muy actual la inclusión de algunas notas sobre el gastrobar, la última tendencia en bares de diseño y cocina vanguardista.


-Además de los contenidos, ha participado activamente en la producción de las imágenes que ilustran el manual y, consecuentemente, en la elaboración de las preparaciones, ¿qué valor cree que aportan estas fotografías al libro?

Son fotografías reales, de platos que el alumno puede hacer fácilmente, no son montajes ni fotografías “de diseño”. He intentado expresar con ellas la realidad a la que se van a enfrentar, y que tengan la certeza de que es posible hacer una excelente cocina sencilla y bien planificada, vistosa, agradable y buena. Y saludable, claro. Comer bien no es solamente comer caro, como se puede ver por ejemplo en las fotografías de los platos combinados o en las ensaladas. Hace falta en primer lugar la suficiente formación técnica, y después potenciar las cualidades de los ingredientes que queremos destacar en una preparación. Así, creo que el alumno se sentirá cómodo con estas imágenes de platos reales, y que en muchos casos, seguro que consiguen subir el listón y hacer platos mucho mejores que los que les proponemos. Si conseguimos eso, habremos logrado lo que se propone un manual de trabajo: tener alumos aventajados.


-El manual tiene una vocación eminentemente didáctica y orientada a los establecimientos de bar y cafetería, debido a este enfoque, ¿considera que es un título recomendado para todo tipo de personas interesadas en el mundo de la cocina?

Si, porque aunque hay algunos apartados más técnicos, creo que los capítulos dedicados a la  organización de una cocina pueden aplicarse a la cocina doméstica, o incluso a la restauración. Los recetarios, trucos y consejos de trabajo con los ingredientes de cocina son muy útiles, y factibles en casa, y están diseñados  para cuidar la salud, la economía y hacer buena cocina. También creo que el capítulo de ingeniería de menús es muy interesante tanto para un particular como para un profesional: combinar correctamente los alimentos y los platos es esencial para cuidar esos aspectos y lo más importante de un negocio. Actualmente, muchas personas en casa, hacen auténticas maravillas con poco presupuesto, y la ingeniería de menús les ayudará a mejorar sus posibilidades.


-Tras los éxitos cosechados en el ámbito de la literatura gastronómica y recién presentada su última obra, Elaboración y exposición de comidas en el bar y cafetería, ¿nos podría avanzar si está trabajando ya en algún nuevo proyecto?

Si, siempre estoy trabajando en otro proyecto, sobre todo cuando estos proyectos son mi gran pasión, los libros. Siempre tengo por lo menos uno en mi cabeza, dos en el ordenador y otro en mis notas, en una Moleskine® que llevo siempre encima. Lo mejor de todo es que ¡no los confundo!, lo que a veces me parece casi un milagro.


-¿Cómo valora esta primera colaboración con Ideaspropias Editorial?

Creo que si digo que espero repetir, lo digo todo. Me ha gustado su frescura, la capacidad de respuesta, la intensidad y constancia del trabajo y que he encontrado estupendas contrapartes para tomar decisiones sobre aspectos distintos a lo largo del libro. La cercanía, el buen trato y la flexibilidad han sido otras facetas fundamentales para mí. La labor de un editor es compleja, pero en gran parte tiene un componente humano que es importantísimo. Si os soy sincera, el encontrar esa parte siempre en equilibrio, proporcionando apoyo en todos los sentidos, ha sido esencial. Hemos conseguido que esta primera colaboración sea fecunda y que el trabajo se haya convertido en muchas horas de disfrute por hacer las cosas lo mejor posible. Eso es genial, no hay nada mejor que disfrutar del trabajo y compartirlo con otras personas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguid la obra gastronómica de Almudena, aprendereis y disfrutareis con sus trabajos y enseñanzas.

Gastronomía de verdad, sin adornos, profunda, documentada, divertida, apasionante!

Miss I.P.E. dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, amigo anónimo.