lunes, 13 de agosto de 2012

Entrevistamos a Emiliano Molina, maquetista (Taskforsome), diseñador gráfico y colaborador de Ideaspropias Editorial

Emiliano Molina es el maquetista que está detrás de gran parte de los libros de Ideaspropias Editorial. Él se encarga, con muy buen criterio y profesionalidad, de distribuir perfectamente el texto y las imágenes tanto de nuestros manuales de formación en papel como de nuestros e-books. Fundador del estudio Taskforsome, diseñador gráfico y maquetista editorial freelance, Emiliano cuenta con una experiencia de más de diez años en el mundo editorial, primero como editor de contenidos y después como diseñador y maquetista.

Además de su profesionalidad y su espíritu de colaboración constante, formalmente destaca su conocimiento sobre edición, maquetación digital y conversión de libros a formato ePub. También es licenciado en Filología Inglesa por la UCM (1996-2001) y experto en Marketing por la UNED. Todo un profesional del arte y del diseño del que estamos orgullosos de tener como parte del equipo.



Está especializado en diseño editorial y edición de libros; en el amplio abanico que ofrece el ámbito del diseño gráfico, ¿por qué se decidió por esta disciplina?
Mi carrera profesional siempre ha estado centrada en el mundo del libro: al principio como vendedor, gestor o editor. Hace años comencé a utilizar software de maquetación para la labor de edición y me di cuenta de que era un terreno apasionante (si te gustan los libros, claro); empecé a formarme en el terreno del diseño editorial y aprendí a manejar las herramientas necesarias para ello. Con el paso del tiempo, lo que había empezado como una actividad secundaria se transformó en mi profesión única.

¿Qué retos supone la maquetación digital frente a la tradicional?

En primer lugar, muchos maquetadores tradicionales no saben nada acerca de códigos de programación (que es la base de los libros electrónicos). Por lo tanto, un primer reto es el de aprender a utilizar herramientas que no han sido comunes en el entorno de la maquetación tradicional. En mi caso, el diseño web siempre me ha gustado mucho, por lo que tenía conocimientos previos que me han permitido abordar ese “salto” con más solvencia.
En segundo, el cambio de paradigma al pasar del libro impreso a la pantalla. Lo que en papel se concibe como un elemento fijo (una vez que la maqueta se imprime no hay cambios), en el mundo digital no es más que una variable: las pantallas son distintas, los dispositivos son distintos y los software son distintos, así que hay que tener muy en cuenta que habrá que adaptarse a entornos diferentes. Cuando hacemos un e-book hay que tener presente que se podrá visualizar en unas condiciones muy diversas: es algo sobre lo que hay que pensar, y obliga al diseñador a tomar decisiones constantemente.
En tercer lugar, los constantes cambios en formatos o dispositivos obligan al diseñador a estar al día, a formarse y a aprender lo necesario para realizar su trabajo con profesionalidad.

¿Considera el ePub el formato más adecuado para el futuro del libro digital?

Sin duda. Se trata de uno de los formatos más antiguos y con mayor expansión. Tiene muchas ventajas frente a otros formatos, empezando con la enorme comunidad de desarrolladores a sus espaldas y terminando por su carácter abierto (que lo convierte en un estándar de facto a la hora de realizar libros electrónicos).
Sin embargo, los esfuerzos de grandes multinacionales para crear formatos propios (y cerrados, no lo olvidemos) hacen que su implantación sea más lento de lo deseable. Esto sólo puede redundar en perjuicios para los lectores, que ven cómo hay libros que pueden leerse en unos dispositivos, pero no en otros, con la problemática que ello conlleva.
Insisto en que me parece un formato ideal, y que permite (ya lo está haciendo con la llegada del ePub3) una investigación constante para explotar las capacidades del libro electrónico.

¿Qué opina de mecanismos de protección del libro digital como el DRM?

No me parecen adecuados, aunque comprendo la lógica mercantilista que tienen detrás. El e-book y su difusión en internet han supuesto un cambio de paradigma que ha “pillado” a muchos actores desprevenidos; la reacción más natural ha sido la de intentar proteger los libros con este sistema, pero es evidente que no ha tenido el resultado esperado.
Algunos ejemplos nos han mostrado ya que es posible una política de distribución y venta exitosa sin este sistema. Creo que se irá abandonando con el tiempo, aunque por el momento el mundo del libro esté en un proceso de cambio y no se ofrecen alternativas.

En su área de trabajo, ¿la formación continua es fundamental?

Por supuesto. Como señalé antes, el libro electrónico es un formato en perpetuo cambio, lo cual obliga al maquetador/diseñador a reciclarse continuamente. No solo hay que aprender a manejar herramientas nuevas (lenguaje HTML, editores de código, etc.), sino que cada poco tiempo los formatos cambian, introducen mejoras, las cuales debemos conocer e implementar.
Personalmente trato de estar al tanto de todos los cambios y novedades que se producen en el sector. Gracias a internet es relativamente fácil conocer lo que se está cociendo en el mundillo y las características de los nuevos formatos, o las novedades en los ya existentes.
Además, trato de aprender a usar todas aquellas herramientas que puedan ayudarme en mi trabajo o que supongan un incremento en la calidad del mismo. Esto pasa por conocer lenguajes de programación y software especializado, por ejemplo.
Por todo ello, intento realizar cursos (sea de forma presencial u on line) y estudiar de manera autodidacta todo lo posible. En este momento, me resulta algo fundamental.

¿Qué opinión le merece el importante esfuerzo por la digitalización de contenidos que está realizando Ideaspropias Editorial?

Aunque desconozco en detalle proyectos similares, lo cierto es que Ideaspropias está construyendo un catálogo digital muy sólido. Como maquetador y diseñador, valoro la importancia que otorgan a la calidad final de los libros electrónicos, ya que ponen todo el interés en que los ebooks sean completos, usables e intuitivos. Sé de primera mano que sus controles de calidad son exigentes y que cuidan al máximo todos los detalles.
Frente a otras editoriales que abordan la conversión digital con cierta relajación, Ideaspropias está haciendo una labor excelente en este terreno; más aún si tenemos que en cuenta que el libro técnico y/o de formación exige una mayor atención a la hora de la conversión digital.

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